Verdades y Mitos del Colesterol . Se ha creado una serie de mitos alrededor del colesterol y, como muchas cosas, el colesterol no es malo a menos de que se tenga demasiado en nuestra sangre, que es cuando empieza a causar problemas. Pero no es así de simple, porque en esta historia también hay buenos y malos: el colesterol bueno y el colesterol malo.La cantidad que se tenga de cada tipo es la diferencia entre que nos encontremos sanos o enfermos.
No es el colesterol en sí lo que es bueno o malo para nosotros, sino el “vehículo” en el que circula por el torrente sanguíneo, ya que éste no puede viajar por sí mismo. Como el agua y el aceite, son el colesterol (el cual es grasoso) y la sangre (que es acuosa) que no se pueden mezclar. Así que el colesterol para entrar en las células y tejidos, donde se le necesita, se enlaza a las proteínas y viaja en estos empaques llamados lipoproteínas, que tienen el lípido o grasa adentro y la proteína los recubre. Para que nos lo podamos imaginar mejor, son como burbujas submarinas que transportan el colesterol por todo el cuerpo. No obstante no todos estos transportes son buenos, más bien la mayoría son malos. En otras palabras, existen dos grupos principales de lipoproteínas que transportan el colesterol en la sangre:
Las Lipoproteínas de Baja Densidad o LBD
Las Lipoproteínas de Baja Densidad o LBD son el enemigo a seguir, ya que son el llamado colesterol malo, nuestro archienemigo. La razón para considerar esto es que son las que llevan hasta 80% del colesterol en la sangre y lo depositan en las células y tejidos, incluyendo las arterias, en donde las LBD contribuyen a la formación de una placa que estrecha las arterias, lo cual reduce la cantidad de sangre que pasa y disminuye la cantidad de oxígeno que llega al corazón. La desventaja aquí es que la mayoría del colesterol en la sangre viaja en las Lipoproteínas de Baja Densidad. Así que a mayores niveles de LBD en la sangre, es mayor el riesgo de tener una enfermedad cardíaca.
Las Lipoproteínas de Alta Densidad o LAD
Las Lipoproteínas de Alta Densidad o LAD son nuestras aliadas, pues contienen el colesterol “bueno”. Éstas son las que transportan el colesterol de las células, tejidos y arterias hacia el hígado, quien es el encargado de desecharlo fuera del cuerpo.
Muchos médicos las llaman los camiones de basura que transportan de 20 a 25% de colesterol en la sangre. Es por ello que un nivel bajo de este tipo de lipoproteínas aumenta la posibilidad de enfermedad cardíaca.
En el interior de las arterias tiene lugar una batalla. Las LBD son las fuerzas enemigas y las LAD las aliadas defensoras. Es así que todo está relacionado con la proporción de enemigos y defensores que tengamos en la sangre y será positivo o negativo si logramos un balance favorable entre éstos. De este modo es como funcionan las lipoproteínas:
Las Lipoproteínas de Muy Baja Densidad (LMBD), producidas en el hígado, viajan por la corriente sanguínea donde esparcen triglicéridos para que los usen las células. En el proceso producen LBD. Las LAD, producidas en el hígado, viajan en la circulación en busca de LBD.